El 7 de febrero de 1965, Estados Unidos lanzó su primer bombardeo con napalm sobre Vietnam. Las consecuencias de ese cruel ataque han quedado marcadas en la historia del país asiático.

 

El bombardeo norteamericano con napalm quemó aldeas enteras y bosques extensos, con el propósito de privar y neutralizar al enemigo ante cualquier refugio durante la Guerra de Vietnam.

 

Esta arma química también provocó graves quemaduras a la población civil, que quedó atrapada ante el ataque estadounidense.

 

Una historia que recorrió el mundo fue la imagen de la niña vietnamista Kim Phuc cuando corría con su piel quemada después de un bombardeo con napalm en su ciudad natal.

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